Durante un accidente se generan fuerzas que pueden pasar de una tonelada, y aún hoy la mayoría de sistemas de retención y seguridad en el vehículo están diseñados para proteger al ocupante adulto. En BRITAX RÖMER estamos especializados en seguridad infantil. Por ello estudiamos atentamente las fuerzas que afectan a los menores en un accidente y desarrollamos soluciones que reducen sus consecuencias al mínimo.
ISOFIX, en pocas palabras
En 1997, BRITAX RÖMER, junto con VW, lanzó ISOFIX, el sistema de seguridad que se ha convertido en una norma internacional de instalación para fijar el asiento infantil a un vehículo sin necesidad del cinturón. Este sistema minimiza los fallos en el montaje y optimiza el efecto de protección gracias a una unión rígida al chasis del vehículo.
La ventaja adicional del sistema ISOFIX es la facilidad y rapidez del montaje y desmontaje. En otras palabras, el usuario se queda tranquilo cuando fija el asiento infantil y se reduce el riesgo de mal uso.
ISOFIT, en pocas palabras
El sistema ISOFIT es una solución específica del grupo 2-3 que utiliza los anclajes ISOFIX en combinación con el cinturón de seguridad del automóvil. También hemos incorporado una función de absorción de energía para una mayor seguridad en caso de accidente frontal.
Desde febrero de 2006, todos los vehículos de nueva construcción deben contar con anclajes estándar ISOFIX y Top Tether. A partir de 2011, la normativa europea exigirá que todos los vehículos nuevos ofrezcan el sistema ISOFIX.
El innovador dispositivo antivuelco Pivot Link:
Desde que lanzamos los primeros asientos para vehículos con ISOFIX, hemos seguido desarrollando este sistema y lo hemos hecho más seguro. El sistema Pivot Link forma parte de nuestro programa técnico, al que llamamos Gestión de Energía, con el que tratamos de redirigir considerablemente las fuerzas sobre el niño que se dan en un accidente.
El Pivot Link, a diferencia de la conexión estándar ISOFIX, forma parte de una barra que rota en dirección opuesta al impacto. Así se reduce el movimiento del niño y deriva las fuerzas sobre todo hacia abajo, en vez de hacia delante. De este modo, el cuerpo del niño se ve más protegido y se disminuye el riesgo de contacto craneal con el interior del vehículo.